Últimamente, la calle se volvió Guerra.
Caminando por veredas desiertas de cobardes, que miran escondidos atrás de la cortina. Sintiendo derretirse el asfalto abajo de mis pies. Manteniendo el paso, y pensando forzadamente en otra cosa, no pude más que rendirme cuando sentí caer en mis hombros sus gotas de felicidad.
Bien aventurados somos y seremos los que logramos dormir la siesta, sin aire acondicionado.
4 comentarios:
te quiero...y ya se que to lo dije, pero te lo repito...porque a veces una es medio tonta y se olvida de lo importante
y si... la terrible calor de esta ciudad en verano...
vamo arriba aye !
che, estoy subiendo algunas cositas aca:
www.myspace.com/martinfumero
me encantaría que escuches.
la selva a quedado petrificada.
a ver cuando nos tomamos unos mates
besoos
PATIN
mira quien esta por aca, vos que decias que nunca andaba por tu blog jajajaja en mi primer dia de laburo me hago uno y te firmo jajajajajja
"Bien aventurados somos y seremos los que logramos dormir la siesta, sin aire acondicionado"
me encanta
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